El tabaco y el café afectan a los dientes y podrían hacer necesaria más de una visita al dentista

El tabaco y el café afectan a los dientes: es científico. Dos de las adicciones más frecuentes de hoy en día tienen en común su forma de afectar a la salud bucodental de una manera que a nadie suele gustar: amarilleando el esmalte, la capa más superficial de los dientes que originalmente es de un color blanco translúcido.

Pese a que su incidencia es innegable, la forma en la que el tabaco y el café afectan a los dientes tiene muchísimos factores etiológicos detrás: desde el tiempo y estilo de vida que lleva cada persona, la cantidad de café o tabaco consumido, medicamentos como Tetraciclinas, hábitos alimenticios erróneos y la siempre imprescindible higiene dental, cada factor y los cuidados que se dediquen a cada cosa provocan unos efectos en nuestra boca.

Uno de los grandes problemas para la salud bucodental y la estética de la boca de muchos millones de posibles pacientes es la gran asimilación que hay del tabaco a todos los niveles. Está aceptado por la sociedad pese a que la ciencia ha demostrado de lo que es capaz: producir enfermedades graves, adicciones severas y, encima, amarillear los dientes. Una práctica que se ve como algo rutinario y corriente y que, sin embargo, es extremadamente nocivo.

Además, tanto por la experiencia de la comunidad de pacientes de Centros Odontológicos Romano como gracias a estudios de instituciones adémicas, sabemos una triste realidad: los adolescentes cada vez empiezan a fumar más temprano. Y supone un problema porque comenzar antes a fumar implica adelantar los efectos que esta práctica tiene sobre nuestro cuerpo: el alquitrán que amarillea los dientes (e incluso puede dejar manchas marrones) también provoca una reacción similar en los dedos.

El tabaco y el café afectan a los dientes: protégete

No solo el tabaco es nocivo para nuestra salud bucodental; también el café. Es un producto estrella: en todos los rincones del mundo se puede tomar café. Sus consecuencias son más estéticas, pudiendo provocar un oscurecimiento muy notable en la superficie externa de los dientes. Desde Centros Odontológicos Romano no hemos observado una afectación negativa directa en nuestros pacientes más allá del cambio de coloración, aunque sí puede tener consecuencias a otros niveles.

En comparativa, el tabaco se lleva todos los primeros premios: puede provocar cáncer oral, enfermedades periodontales, halitosis, posibilidad de perder el sentido del gusto, mayor riesgo de sufrir caries, mayor fracaso a la hora de perder tanto dientes naturales como implantes dentales que empleamos para sustituir esas ausencias, retraso en la cicatrización, enfermedades cardiovasculares, infartos de miocardio y una larga lista de nefastas consecuencias para nuestra salud, tanto bucodental como general.

Respecto al café, numerosos estudios aseguran que sobrepasar las tres tazas diarias de café bien cargado puede aumentar la tensión arterial, así como el riesgo de osteoporosis y somnolencia. Por ello, el mejor consejo es la prevención.

La mejor prevención respecto al tabaco es dejarlo. Eliminar totalmente el hábito de fumar es la mejor prevención para nuestra salud a todos los niveles. Para personas con una adicción grande y un hábito del que cueste desprenderse, un buen consejo es reducir progresivamente el número de dosis, lo que haría que los efectos nocivos del tabaco también se viesen disminuidos.

El café, al no tener unos efectos tan negativos sobre nosotros, no es algo que sea preciso eliminar por completo, pero sí conviene apelar al sentido común de cada persona que lo consuma. Hay estudios que han demostrado la positiva incidencia que tiene el consumo moderado de café en nuestro organismo, pero ésta se da totalmente la vuelta cuando el consumo pasa a ser excesivo.

La única recomendación común del personal altamente cualificado es, para todas aquellas personas que tengan uno de estos dos hábitos, o los dos a la vez, que acudan periódicamente a revisión al menos dos veces al año. Esa cadencia permitiría poder diagnosticar problemas que aparezcan en la cavidad bucal y solucionarlos con la mayor efectividad posible. Nadie está exento de las complicaciones que pueden derivarse de la forma en la que el tabaco y el café afectan a los dientes, pero con las pertinentes visitar y el asesoramiento adecuado las consecuencias pueden disminuirse.

Pastas y enjuagues blanqueadores: ¿problema o solución?

Una vez hayamos tomado conciencia de que el tabaco y el café afectan a los dientes, pero si aun así persistimos en el hábito, una de las formas más recurrentes de tratar de paliarlo es recurrir a pastas y enjuagues blanqueadores que combatan el ‘efecto amarillo’ que el consumo de estos productos provoca en nuestros dientes. Para ello, actualmente hay en el mercado una gran variedad de pastas y enjuagues blanqueantes que pueden ayudar a suavizar y enmascarar esa coloración amarillenta tan característica.

Aun con ellas en casa, es recomendable realizar dos limpiezas dentales al año para quienes fumen y tomen café habitualmente. Además, por supuesto, de tres cepillados diarios e higiene personal, las revisiones y limpiezas dentales cada seis meses mejorarán la situación clínica bucal y harán que los efectos sean menos notorios.

Desde Centros Odontológicos Romano nuestro consejo es siempre el mismo: prevención. Lo ideal es dejar de fumar, no tomar más de uno o dos cafés al día y acudir puntualmente a las revisiones pautadas con nuestros doctores, ya que el seguimiento individualizado, particular y adaptado a las necesidades de cada paciente es la mejor garantía contra los enemigos de la salud bucodental.

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